Aqui, en esta espléndida, en el extremo
Mar Tirreno, entre el limpio mar y la montaña verde, surge
una ciudad: Castelammare del Golfo. La naturaleza ha dado en cantidad
belleza y armonía, olores y sonidos.
Aquí, en esta esplendida Castelammare, en el lejano 18
de abril 1885 nace una niña, Maria, quien será para
la ciudad, y no solo para ella una bendición del cielo.
El papá Leonardo Di Gregario y la mamá Maria Ciaravino
le dan una educación según los más sanos
príncipios de su indiscutible fé.
De carácter fuerte, avispada, alegre, dinámica y
generosa, María se distingue desde muy jóven por
su amor a Cristo y al servicio a la Iglesia.
Atenta a la realidad historica y social como a la voz de Dios,
sabe llevar la paz, ser un faro de luz, estrella en el golfo.
Maria Di Gregario, para seguir la voz del Señor,
se consagra entre las Ursulinas de S. Angela Merici, pero la necesidad
de corresponder a los hermanos indigentes, en aquel principio
dramatico de el '900 la lleva a transformarse en apostola de el
amor crucificado.
Y como para Jesús de Nazaret su pasión es para la
salvacion de la humanidad , así Maria Di Gregario,
vive su pasión en favor de esta humanidad que sufre.
Profundamente intuitiva, maternal, abierta se pone con humildad
y sencíllez al servicio de los hermanos y hermanas y con
ellas se adjuntan muchas compañeras.
En el 1921 funda la Congregación de las Ursulinas del SS.
Crucifijo para el servicio a los ultimos.
La Cruz es su distintivo, su fuerza; por eso lleva el nombre de
Hermana Maria de la Cruz.
Muere el 20 noviembre 1976, en Palermo. Ahora es sepulta en la
Iglesia "Maria Santísima de las Gracias"
en Castelammare G. donde ella empezó el camino de consagración
total a Dios y a la humanidad más necesitada..
Sus hijas siguen, en Italía y en tierras de misión,
Brasil y Mexico, sus huellas y vive, testimoniando y anuncia a
Cristo crucificado en el servicio. A los hermanos y hermanas necesitados.
Presentar a Cristo en un mundo que no se escandaliza más
de la Cruz, que no se sorprende más de la persona que muere,
es hoy hacer memorial de la salvación, es celebración
de la esperanza, es adelantar a las Pascuas.